Informe de seguridad
Cómo guardar tu frase semilla de forma segura
La frase de recuperación es la cartera misma. Así se hace una copia que resista un incendio, una inundación, un robo o una web de phishing.
Una frase de recuperación —doce o veinticuatro palabras corrientes— no es la contraseña de tu monedero. Es el monedero. Quien lea esas palabras controla los fondos desde cualquier lugar del mundo, de inmediato y sin vuelta atrás, y ningún servicio de atención puede deshacerlo.
Por qué fallan las copias digitales
La forma más habitual de perder cripto no es un ataque sofisticado: es la foto de la frase semilla en el carrete que se sincroniza con la nube, la nota en un gestor de contraseñas que luego sufrió una brecha, o la frase pegada en un chat «para guardarla». Todo lo que toca una red se puede copiar en silencio. Si tu frase se ha tecleado alguna vez en un dispositivo, dala por expuesta y mueve los fondos a un monedero recién generado.
Copias físicas bien hechas
Escribe las palabras a mano, en orden, sobre papel; mejor aún, grábalas en una placa de acero pensada para eso. El papel sobrevive a casi todo salvo al fuego y al agua; el acero sobrevive a ambos. Anota el tipo de monedero y los datos de derivación si tu monedero los muestra, porque restaurar una frase sin saber qué software la creó puede ser lento. Nunca guardes la copia junto al aparato al que pertenece.
Duplicar y repartir
Dos copias en dos lugares distintos protegen del fuego, la inundación y el robo mucho mejor que una copia perfecta en una caja fuerte. Resiste la tentación de inventarte un reparto propio: cortar la frase por la mitad y guardar los trozos aparte debilita más de lo que la gente cree y multiplica las formas de quedarte fuera para siempre. Si quieres un reparto formal, usa un esquema que tu monedero admita expresamente.
La regla antiphishing
Ningún monedero, plataforma, agente de soporte o página de «validación» legítima te pedirá jamás la frase de recuperación. Ni para desbloquear una transacción, ni para reclamar un airdrop, ni para migrar de versión. No hay excepciones, y eso convierte esta en la regla más sencilla de la seguridad cripto: en cuanto algo te pide la frase, es un ataque.
Conclusión clave
En resumen
Guarda la frase fuera de línea, manuscrita o grabada, en al menos dos sitios que controles, y no la introduzcas en ningún lugar salvo al restaurar un monedero que tú hayas decidido restaurar.
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